3 de noviembre del 2026
Tres trimestres de caídas: ¿Cuánto debe crecer el PIB al cierre del año para evitar un 2026 negativo?
La posibilidad de que la economía termine el 2026 en rojo toma cada vez más fuerzay el camino de aquí a fin de año está cuesta arriba. Luego que el Imacec de septiembre (0,2%) confirmara un tercer trimestre consecutivo de caídas interanuales, el desempeño de los últimos tres meses del año será determinante para definir el balance de la actividad.
Las estimaciones de los economistas consultados apuntaron a que el Producto Interno Bruto (PIB) tendría que crecer entre 1% y más de 1,3% durante el cuarto trimestre para que el año cierre al menos sin variación.
Sin embargo, advirtieron que se trata de una meta exigente, especialmente por el deterioro que ha mostrado la actividad minera y los efectos que las condiciones climáticas podrían tener sobre distintos sectores.
De acuerdo con Sergio Lehmann, economista jefe del BCI, la economía necesitaría crecer 0,7% en el cuarto trimestre para terminar 2026 con una expansión nula. No obstante, consideró que alcanzar ese resultado requeriría una recuperación importante en los próximos meses.
"Es probable que octubre muestre una actividad más bien débil, debido a los impactos climáticos en el mes", sostuvo a Emol. En ese contexto, agregó que, aunque el escenario de recuperación es factible, "la posibilidad de cerrar el año con una ligera caída es significativa".
Una exigencia mayor planteó Jorge Jara, investigador de CLAPES UC. Según sus cálculos, el PIB debería expandirse en torno a 1,2% interanual entre octubre y diciembre para evitar un resultado negativo en el balance anual.
El economista consideró que el objetivo es complejo, teniendo en cuenta que la minería continúa mostrando cifras débiles y que octubre enfrenta condiciones desfavorables. De hecho, proyecta que el Imacec de ese mes podría registrar una caída de entre 1,5% y 2%.
"Esto, sumado a que el año acumula una contracción de 0,4%, hace que cerrar 2026 con un crecimiento negativo sí sea un escenario factible", advirtió.
En una línea similar, Valentina Apablaza, economista del OCEC-UDP, estimó que se necesitaría una expansión superior a 1,3% anual durante el cuarto trimestre para evitar que la economía termine el ejercicio con una contracción respecto de 2025.
"Esta cifra sigue siendo factible, pero es un escenario ambicioso", señaló. A su juicio, el resultado dependerá de que el sector no minero mantenga su capacidad de crecimiento y de que la minería consiga contener las caídas previstas para los próximos meses.
Por su parte, Alejandro Weber, decano de la Facultad de Economía, Negocios y Gobierno de la Universidad San Sebastián y exsubsecretario de Hacienda, calculó que el PIB debería crecer al menos 1,25% interanual en el último trimestre.
"Traemos un estancamiento acumulado que no deja margen de error", afirmó, agregando que el país necesita romper con la trayectoria de los trimestres anteriores para terminar el año con un crecimiento marginal sobre 0%.
Nicolás García, economista senior de Coopeuch, planteó un umbral algo menor: una expansión de al menos 1% interanual. Pese a ello, su escenario central contempla un crecimiento de apenas 0,2% para 2026 y mantiene un sesgo a la baja por los riesgos climáticos asociados a El Niño.
La minería y las lluvias
Más allá de las diferencias en las estimaciones, los expertos coinciden en que el desempeño de la minería será uno de los factores determinantes para el resultado del año.
Jara apunta a que la actividad minera podría continuar mostrando debilidad por factores estructurales, como la menor ley del mineral, además de problemas transitorios. Sin embargo, destacó una señal favorable: su serie desestacionalizada aumentó 9,8% respecto del mes anterior.
El investigador también identificó al comercio y los servicios como sectores que podrían contribuir a sostener la actividad. A ellos se suma la recuperación que ha mostrado el segmento de Resto de bienes y el repunte de la industria durante septiembre.
En esa línea, Weber sostuvo que el impulso podría venir principalmente del sector no minero, con una mayor generación eléctrica, el comercio, la industria manufacturera y los servicios. En contraste, advierte que la minería, la construcción y la inversión en capital fijo seguirán enfrentando dificultades.
Estos últimos sectores, explicó, están afectados por los altos costos de financiamiento, las presiones inflacionarias en insumos y la baja generación de empleo formal.
Las condiciones meteorológicas también aparecen como una variable relevante. García prevé que, si las lluvias se mantienen o intensifican durante noviembre y diciembre, la minería y los servicios -particularmente educación- podrían verse afectados, al igual que la manufactura.
Jara, en tanto, aseveró que una disminución de las precipitaciones podría favorecer la recuperación de distintas actividades. "Si durante los dos meses que quedan del año disminuyen las lluvias podríamos ver un repunte de otras actividades como los servicios", sostuvo, destacando también la importancia de que el comercio mantenga su dinamismo.
Proyecciones
Las perspectivas de cierre de año reflejan la dificultad de alcanzar la expansión necesaria para evitar una contracción.
El equipo de Estudios de Banco Santander reconoce que septiembre entregó señales favorables, especialmente por la recuperación de los sectores no mineros. Sin embargo, advirtió que todavía es prematuro interpretar ese resultado como un cambio de tendencia, considerando que parte del repunte responde a la reversión de factores que afectaron los meses anteriores.
A ello se sumarían nuevos impactos climáticos durante octubre. Por lo mismo, la entidad mantiene su proyección de crecimiento nulo para 2026.
Una mirada más pesimista expuso Rodrigo Skarmeta, estratega de inversión de SURA Investments. El experto estimó que el PIB tendría que expandirse entre 1,2% y 1,4% interanual durante el cuarto trimestre para cerrar el año en torno a 0%.
Si bien reconoce que el crecimiento mensual de 1,9% registrado en septiembre es una señal positiva, advierte que responde principalmente a la recuperación minera tras las mantenciones realizadas en agosto.
"Para que el año cierre sin variación, la economía tendría que crecer más de 1% mensual durante tres meses consecutivos", sostuvo, calificando esa meta como exigente.
Bajo sus estimaciones, si la actividad mantiene un comportamiento similar al histórico desde los niveles actuales, 2026 terminaría con una contracción cercana a 0,4%, cifra que podría profundizarse hasta 0,6% si la recuperación pierde fuerza.
En ese escenario, Skarmeta consideró que las proyecciones del Banco Central, de entre 0,25% y 0,75%, y la expectativa del mercado de 0,2%, lucen optimistas frente a los resultados observados entre julio y septiembre.
Fuente: Emol
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