5 de octubre del 2026
Presupuesto 2027 y crecimiento del gasto público: un tercer pilar de la regla fiscal
El Presupuesto 2027, que comienza a discutirse con fuerza esta semana, contempla un crecimiento real del gasto público de 1,5% si se compara con la ejecución estimada para 2026 y de 2,7% si se compara con la Ley de Presupuestos de este año. Ha ocurrido un amplio debate sobre esta cifra, posiblemente porque es lo primero que se revela, antes de conocer el detalle de la iniciativa y las proyecciones macroeconómicas y fiscales de mediano plazo que la sustentan.
Sin embargo, la discusión respecto de cuál es la comparación más adecuada no es de primer orden de relevancia en el marco de la discusión presupuestaria.
En primer lugar, porque el gasto de la Ley de Presupuestos se puede comparar con la ejecución o con la Ley anterior. Ambas comparaciones se han hecho muchas veces en el pasado y ninguna es errónea, lo importante es que la información sea transparente y cada uno compare con lo que estime conveniente.
En segundo lugar, porque dado el funcionamiento de la regla fiscal que existe en nuestro país hace un cuarto de siglo, el nivel de gasto público que se incluye en la Ley es el resultado de parámetros exógenos, como la meta de balance estructural y el precio de referencia del cobre y el PIB tendencial que determinan dos comités de expertos independientes. El margen del gobierno para definir el nivel de gasto público —y por tanto su crecimiento— es así bastante acotado.
Desde el punto de vista macroeconómico, tiene sentido comparar la Ley con la estimación de gasto de este año —el 1,5%—, porque esa comparación es un mejor indicador del impulso del gasto público en la demanda interna el próximo año. Pero hay otra dimensión en estas cifras sobre la cual se ha prestado menos atención y es cómo se compara el crecimiento del gasto público con el crecimiento del PIB en 2027. De acuerdo con la más reciente encuesta de expectativas económicas, la economía crecerá 2,9% el próximo año, en la parte alta del rango estimado por el Banco Central que proyecta una expansión entre 2% y 3%. A partir de estas cifras, vemos que la Ley de Presupuestos del año 2027 considera un aumento del gasto público inferior al crecimiento estimado del PIB. Este sí es un punto clave.
La regla fiscal en Chile es hoy una regla dual. Desde el año 2001, el pilar operativo de la regla es la meta de balance estructural. Sin embargo, como consecuencia de sucesivos incumplimientos de esta meta y del aumento de la deuda pública que resultó de ello, se agregó un segundo pilar a la regla fiscal: un nivel prudente máximo de deuda pública que hoy es 45% del PIB. Aunque no es un tercer pilar de la regla, el crecimiento del gasto público respecto del crecimiento del PIB es un indicador crucial y simple de comprender, que permite conocer si el sector público se está expandiendo o no respecto del tamaño de la economía.
De hecho, durante la primera administración del Presidente Piñera, un período en el cual se cumplieron plenamente las metas fiscales, el decreto de política fiscal agregó una dimensión adicional (o segundo pilar) a la regla fiscal de balance estructural, para contener el incremento del gasto público. En efecto, dicho decreto sostenía que el gobierno implementaría una normalización de la política fiscal de modo que, en promedio durante el período presidencial, el crecimiento del gasto público fuese equivalente al crecimiento del producto interno bruto, salvo en situaciones de carácter excepcional, tales como una crisis económica internacional o una pandemia. Y así fue efectivamente.
El crecimiento promedio del PIB fue de 5,4% entre 2010-2013, en tanto que el gasto público creció 4,8%, a pesar del terremoto. Ello permitió abrir espacio para que se expandiera el resto de la economía, lo que lamentablemente se perdió a partir de entonces (exceptuando el ajuste por pandemia de 2022).
La responsabilidad fiscal puede parecer lejana a las personas, pero es muy importante. Por ejemplo, es un determinante clave de la evolución de las tasas de interés de largo plazo. Ser responsables en el marco de política actual requiere cumplir las metas de balance estructural y nivel prudente de deuda, así como también ser cautos en la proyección de ingresos fiscales para no repetir los errores de los últimos tres años.
Si adicionalmente el gasto público crece menos que el PIB en promedio, el país entregará garantías de un manejo responsable de las finanzas públicas de cara a los inversionistas, a los organismos internacionales y a las agencias clasificadoras de riesgo. Agregar implícita o explícitamente un tercer pilar a la regla reforzará la seriedad fiscal, y la imagen de nuestro país frente al resto del mundo, permitiendo avanzar en la recuperación de la credibilidad fiscal que se ha deteriorado en los últimos años. Por todo lo anterior, el crecimiento del gasto de 1,5% que contempla la Ley de Presupuestos resulta muy adecuado.
Fuente: El Mercurio - Cuerpo A, Página 2.
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MacroeconomíapublicColaboración con Instituciones o Centros UC
Facultad de Economía y Administración UCCentro Latinoamericano de Políticas Económicas y Sociales, CLAPES UC
Director del Centro Latinoamericano de Políticas Económicas y Sociales (Clapes UC). Doctor en Economía. Universidad de Harvard (EE.UU.). Ingeniero Comercial UC. Exministro de Hacienda. Profesor Titular Facultad de Economía y Administración UC.
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