3 de marzo del 2026
"Hay que cruzar los dedos para que el conflicto del Medio Oriente sea los más acotado posible"
EI tablero global cambió en cuestión de horas. El fin de semana, la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra objetivos estratégicos en Irán reabrió el riesgo geopolítico en Medio Oriente. Luego, este lunes, el mundo amaneció con el petróleo disparado, el valor el gas en máxima volatilidad y el dólar fortalecido como activo refugio. Para más remate, en Chile, que ya venía con cifras débiles, se recibió otro golpe en un momento particularmente frágil de la economía: el Imacec de enero mostró una contracción de 0,1% anual, según reportó el Banco Central, muy por debajo de las expectativas de los economistas.
Los mercados reaccionaron este lunes con una señal más de incertidumbre con el precio del petróleo escalando hasta los 79,95 dólares el barril (ver recuadro) y el dólar se fortaleció porque actuó como refugio para los inversionistas: la divisa ganó más de 10 pesos y cerró en 883 pesos en nuestro país.
La economía chilena enfrenta así un doble choque: uno interno, de menor dinamismo, y otro externo, el conflicto en Medio Oriente que los economistas esperan que sea acotado para que el daño sea menor a nuestra actividad. Desde el Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales (OCEC-UDP), su economista senior Juan Ortiz analizó primero la caída del Imacec de 0,1% de enero. Aseguró que es un dato que "sorprende bastante", y marca un inicio de año más débil de lo esperado que se explica por la debilidad de producción de bienes.
En CLAPES UC coincidieron en el diagnóstico. En su informe, calificaron el Imacec como "decepcionante", y anticiparon una primera corrección a la baja en el crecimiento previsto para 2026. Advirtieron, de paso, que con este punto de partida, "se pone cuesta arriba crecer 3% en 2026", en un contexto que ya incluía un mal dato de empleo y un cierre fiscal deteriorado.
Ortiz aseguró que "hay que cruzar los dedos para que este conflicto entre Irán-EE.UU. e Israel sea lo más acotado posible", porque si se extiende sería "una mala noticia para Chile". El país importa la totalidad del petróleo que consume y entre 80% y 85% del gas natural. "Si el shock energético persiste, el impacto vendrá principalmente por inflación, vía combustibles y gas. Ahí se produce un cruce complejo: una economía que arranca débil podría enfrentar presiones inflacionarias importadas", dijo Ortiz.
En ese contexto, el Banco Central podría verse obligado a prolongar su pausa en la baja de la Tasa de Política Monetaria, que se ubica en 4,5% nominal anual. Ortiz anticipó que, en este nuevo escenario, una baja en el costo del dinero será más evaluada por la autoridad monetaria, al menos hasta tener claridad sobre el impacto en la inflación de marzo y abril.
"Con este escenario de crecimiento débil y, con posibles presiones inflacionarias provenientes del componente energético y del tipo de cambio, las proyecciones de crecimiento pueden verse afectadas, y eso va a depender de cuánto dure el conflicto", añadió Víctor Salas, economista de la Universidad de Santiago.
Patricio Ramírez, director del Observatorio Económico y Social de la Universidad de La Frontera, expresó que el mal arranque de la actividad económica en Chile "constituye una señal de alerta y preocupación que hay que considerar con cautela, ya que indica que estamos en un proceso de recuperación económica aún frágil e incipiente".
"Si a esto sumamos las tensiones en Irán que en términos económicos se traducen en mayor incertidumbre global, lo que a su vez típicamente eleva el precio del petróleo y el dólar, lo que afectaría a Chile por su condición de importador, aumentando el riesgo de una mayor inflación importada y poniendo más presión al Banco Central en el manejo de la política monetaria", finalizó.
Fuente: Las Últimas Noticas, Pág 12.
editMedio de publicación
Prensa EscritafaceTipo de contenido
NoticiastyleCategorías
Macroeconomía