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En el trimestre junio-agosto, la tasa de desocupación escaló hasta 9,6%

1 de octubre del 2026


En el trimestre junio-agosto, la tasa de desocupación escaló hasta 9,6%

En el trimestre junio-agosto, la tasa de desocupación escaló hasta 9,6%

Crisis laboral se agudiza y desafia meta del 9% de desempleo antes de fin de año

  • El alza del indicador se aceleró todavía más y muestra su peor resultado desde la pandemia, mientras la destrucción de empleo formal complica el ritmo de recuperación a corto plazo.

El punto de inflexión que espera el Gobierno en materia laboral sigue sin llegar, y los indicadores de empleo decayeron hasta su peor resultado desde el peak de la pandemia, a inicios de 2021. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), en el trimestre junio-julio-agosto, la tasa de desocupación nacional escaló hasta el 9,6%, la más alta en cinco años (ver gráfico). Se trata de una racha prolongada, que ya suma 44 meses con tasas sobre el 8% y seis meses sobre el 9%.

Por las características de la temporada de invierno, el período que termina en agosto suele ser el más complejo del año, y eso se ha notado en la evolución reciente de los indicadores. Hasta junio, el mayor problema del mercado laboral era que, si bien la economía creaba oportunidades laborales, estas no eran suficientes como para satisfacer la demanda de la población. Sin embargo, el problema observado este mes fue peor: la fuerza de trabajo crece ligeramente (0,3%), pero el total de ocupados disminuye (-0,9%).

En lo más reciente, el reporte del INE da cuenta de que la fuerza laboral masculina disminuyó 0,5%, pero la destrucción de empleos fue de 1,7%, lo que elevó la tasa de desocupación a 9,1% para este grupo. En el caso de las mujeres hubo una ligera creación de puestos de trabajo (0,3%). La tasa de desocupación se mantuvo en 10,3%, sumando seis meses consecutivos en dos dígitos.

Informales y extranjeros amortiguan la caída

Más allá de las cifras gruesas, hay varios indicadores que preocupan a los expertos, pues dan cuenta de un deterioro más profundo que el observado solo a partir de la tasa de desempleo.

Según el director del Observatorio del Contexto Económico (Ocec) de la UDP, Juan Bravo, lo que se ve es “un mercado laboral profundamente debilitado”, donde una de las grandes alertas está en el avance de la informalidad. En términos netos, la economía perdió 81.352 puestos de trabajo en los últimos doce meses —el mayor descenso desde abril de 2021—, y todos ellos corresponden a empleo formal (-88.124), que fue levemente compensado por un alza en la ocupación informal (6.771).

Dentro de este deterioro del empleo formal, hay todavía más señales relevantes: según los cálculos de Bravo, el empleo asalariado formal del sector privado pierde 153.857 puestos —especialmente en empresas de menor tamaño—, pero ese retroceso se amortigua por incrementos en categorías como el empleo por cuenta propia formal o los empleadores.

Del mismo modo, otro grupo que favorece el balance final es la población extranjera. Con una tasa de desempleo del 6,8%, el indicador compensa ligeramente el deterioro en los datos de los trabajadores de nacionalidad chilena, donde la tasa alcanzó el 10% en esta medición, su valor más alto en cinco años.

“La ocupación en el país avanza hacia la precarización, concentrando sus únicos aumentos en el trabajo por cuenta propia y el servicio doméstico. Con una industria manufacturera que perdió 70 mil empleos y expectativas de crecimiento recortadas a menos del 1% para este año, la falta de inversión continúa frenando la reactivación del trabajo formal”, complementa Ignacia Méndez, de CLAPES UC.

¿Viento a favor desde septiembre?

En el Gobierno apuestan por un cierre de año más favorable, por factores estacionales y por la puesta en marcha del plan “Chile despega”, que dispone recursos por cerca de US$ 1,3 mil millones para crear unos 100.000 puestos de trabajo, principalmente a través de obras públicas y subsidios a la contratación.

Con todo, los especialistas creen que los datos más recientes muestran que la recuperación será compleja, y es difícil pensar en una tasa de desempleo inferior a 9% este año. David Bravo, director del Centro de Encuestas y Estudios Longitudinales UC, considera que la meta es ambiciosa, teniendo en cuenta que la situación ha ido empeorando de forma creciente: si en marzo la tasa de desempleo crecía a un ritmo de 0,2 puntos en doce meses, la tendencia se fue acelerando hasta alcanzar una diferencia de un punto completo en agosto.

“La magnitud del problema es grande, pero si uno quisiera, a lo menos, impactar en un punto de desempleo o algo así, debería concentrar todos los subsidios en este último trimestre (...). Es algo difícil de hacer, por lo tanto, es relativamente difícil comprometerse a que haya una caída en la tasa de desocupación”, opina.

Benjamín Villena, del Instituto de Políticas Económicas de la U. Andrés Bello, tampoco ve el 9% como una meta clara en el horizonte de este año. “Hacia fin de año, la estacionalidad ayuda. Entre diciembre y febrero, la agricultura, el turismo y el comercio contratan más, y eso suele bajar la tasa de desocupación unas 4 o 5 décimas (...). Lamentablemente las proyecciones de actividad para el resto del año se han revisado a la baja una y otra vez. Eso hace poco probable que el desempleo caiga de forma importante más allá del efecto estacional”, plantea.

Daniela Leitch, economista y directora del CIES-UDD, agrega que hay que tomar la estacionalidad con cautela. “En años anteriores ese alivio se dio con un empleo que crecía; hoy, en cambio, se está destruyendo empleo, y eso le quita fuerza al efecto estacional. A eso se suma que el plan del Gobierno difícilmente alcanzará a mover la tasa lo suficiente de aquí a diciembre. Por eso espero que cierre el año entre 9% y 9,5%”, dice.

Jorge Rodríguez, de la U. de los Andes, comparte que “las medidas van en la dirección correcta, pero su efecto será acotado. Ayudarán a amortiguar la caída del empleo y de la actividad”.

Permisos municipales

Un factor que frena el dinamismo al empleo que aporta la inversión es la gestión de los permisos municipales, según la presidenta de la Cámara de Centros Comerciales, Carolina Cuevas. “Las cifras de desempleo conocidas, sumadas a los pronósticos de bajo crecimiento, hacen imprescindible y urgente abordar, además de las medidas ya anunciadas por las autoridades, una reforma integral en el sistema de permisos municipales, que se ha transformado, en la práctica, en uno de los principales ‘cuellos de botella' para la implementación de los proyectos de inversión, especialmente de aquellos relacionados con ampliaciones y construcción de nuevos establecimientos comerciales (...); nuestro gremio ha expuesto esta situación a las autoridades del Ministerio de Hacienda, encontrando una muy buena acogida a estos planteamientos, pero el deterioro de los indicadores económicos requiere otorgar a esta iniciativa un sentido de urgencia, particularmente en la simplificación de los procedimientos, el establecimiento de plazos limitados y conocidos en la revisión de los proyectos y en la recepción final de los mismos”.

La crisis golpea en el ánimo de trabajadores

Los magros resultados del mercado laboral ya se han transmitido claramente a las expectativas de los trabajadores. Así lo refleja una inédita encuesta impulsada por Cadem y la Asociación Chilena de Seguridad (AChS), respondida por 998 trabajadores mayores de 18 años a lo largo de todo el país, incluyendo a dependientes, independientes y de distintos rubros.

De acuerdo al llamado “Indicador de talento”, prácticamente 9 de cada 10 trabajadores (86%) creen que hoy es un mal momento para encontrar empleo en Chile, y un 80% cree que será incluso más difícil de aquí a los próximos seis meses.

En ese sentido, a un 65% le preocupa “mucho” o “en cierta medida” perder su posición actual, especialmente al tramo más joven, de menor sueldo y que se desempeña en empresas de menor tamaño. En cuanto a las causas de ese riesgo, un 52% cree que la crisis económica es la principal razón por la que podría perder su empleo. Muy por debajo (28% de respuestas) aparece la amenaza de la subcontratación, la inmigración (21%) o la automatización de funciones.

“Hoy estamos en una emergencia laboral que la siente el 83% de los chilenos, y este radar nos entregará datos clave para el monitoreo”, dice Roberto Izikson, gerente general de Cadem. Su símil en la AChS, Juan Luis Moreno, agregó que “para cuidar mejor a los trabajadores primero hay que conocerlos y entenderlos, y eso requiere datos actualizados”.

Autor en mención: Ignacia Méndez



Fuente: El Mercurio - Cuerpo B, Página 2.

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Ignacia Méndez

BA en Economía del College of Wooster y Magíster (MS) en Economía Cuantitativa de la Universidad de Boston.

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