12 de agosto del 2026
DESDE EL EJÉRCITO DICEN QUE LA OBRA ES TÉCNICAMENTE POSIBLE:
Corredor al oeste de Campo de Hielo Sur permitiría prolongar la Carretera Austral hasta Puerto Natales
La Carretera Austral termina oficialmente en Villa O’Higgins. Más allá, la fragmentación del territorio en fiordos, canales, archipiélagos y glaciares ha impedido hasta ahora proyectar su continuidad hacia Puerto Natales.
Pero la innovación en el desarrollo de puentes y túneles promete cambiar el escenario.
“Los avances tecnológicos permiten estudiar alternativas que hace algunas décadas parecían inviables. Una posibilidad sería evitar el Campo de Hielo Sur mediante un trazado por el archipiélago occidental, utilizando islas como Wellington y luego regresando al continente”, plantea Hernán de Solminihac, miembro del comité ejecutivo de CLAPES UC y presidente del Colegio de Ingenieros de Chile.
Marcelo Agüero, director de Fundación Prisma Austral, coincide con esa aproximación. Su opinión se apoya en 27 años de navegación y exploraciones entre el golfo de Penas y cabo de Hornos, iniciadas junto al antiguo equipo Cousteau y continuadas mediante proyectos científicos en los fiordos australes.
A su juicio, una primera solución debería seguir una lógica semejante a la ruta bimodal de Hornopirén, es decir, combinar carretera con transbordador.
En este escenario, la isla Wellington desempeñaría un papel central, puesto que además de presentar menores alturas que el territorio próximo a Campo de Hielo Sur, está rodeada por pasos marítimos más estrechos.
“Todos los canales anchos están en el lado de Campo de Hielo, porque es la retirada de los glaciares. Más hacia el sector de Wellington hay canales más angostos y ahí se pueden hacer los transbordos más fáciles”, explica Agüero.
UN CORREDOR POR EL ARCHIPIÉLAGO
A partir de estos antecedentes, una ruta posible podría desplazarse al oeste de Puerto Yungay y alcanzar la isla Merino Jarpa, la península Swett y las islas Van der Meulen, Little Wellington y Wellington; Puerto Edén, hoy conectado fundamentalmente por mar, se convertiría en un punto intermedio del corredor.
Después de atravesar el canal Wide, el trazado podría continuar por el entorno de los fiordos Europa, Asia y Peel, y avanzar por las tierras bajas situadas al oeste del ventisquero Grey. Un paso natural entre este y la cordillera Sarmiento permitiría alcanzar la península Antonio Varas y el seno Última Esperanza, frentea Puerto Natales.
La propuesta no supone construir una carretera continua. Los pasos entre islas y penínsulas podrían resolverse inicialmente con transbordadores y, en los sectores donde el ancho, la profundidad y la geología lo permitan, evaluar posteriormente la construcción de puentes.
Agüero identifica entre las mayores dificultades la salida desde Tortel hacia el sistema occidental y el cruce del canal Messier. Más al sur —asegura— predominan pasos relativamente cortos y angostos.
Alejarse de los hielos también reduciría algunos riesgos. Durante tres años de investigaciones, su equipo identificó remociones en masa capaces de generar grandes olas cuando colapsan laderas dentro de los fiordos. Los canales próximos a Campo de Hielo Sur alcanzan, además, varios cientos de metros de profundidad debido a la acción glaciar, lo que dificulta la construcción de enlaces permanentes.
UNA OBRA PARA VARIAS DÉCADAS
Desde el Ejército, el comandante de la División de Ingenieros, general Patricio García, sostiene que la capacidad técnica disponible y la experiencia acumulada por el Cuerpo Militar del Trabajo durante los últimos 70 años permiten realizar una obra de esta naturaleza, aunque necesariamente sería de largo aliento.
Según sus estimaciones, entre los frentes de avance desde Aysén y Magallanes habría unos 700 kilómetros por construir, y entre seis y siete sectores que requerirían transbordadores, debido a la fragmentación geográfica o a la presencia de ventisqueros provenientes de Campo de Hielo Sur.
Los reconocimientos terrestres, aéreos y marítimos efectuados por el Ejército han permitido identificar lugares donde sería factible trazar una ruta, además de posibles puntos de apoyo en los fiordos y áreas aptas para operar con helicópteros.
La distancia de los centros poblados, el clima y la complejidad del relieve obligarían a abastecer buena parte de las faenas por vía marítima y aérea. A ello se suma la necesidad de intervenir lo menos posible un territorio de alta fragilidad ambiental y con enormes reservas de agua dulce.
El diseño de un eventual proyecto correspondería al Ministerio de Obras Públicas.
De Solminihac advierte que probablemente sería una de las obras de infraestructura más complejas y costosas que podría emprender Chile. “Más que un desafío exclusivamente de ingeniería, es un proyecto donde también pesan fuertemente las variables económicas, ambientales y de priorización de la inversión pública”, enfatiza.
Su valor estratégico estaría en fortalecer la conectividad entre Aysén y Magallanes, impulsar el turismo y mejorar el acceso a servicios en zonas aisladas.
Fuente: El Mercurio - FINANZAS & TECNOLOGÍA, Página 2.
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InfraestructurapublicColaboración con Instituciones o Centros UC
Facultad de Ingeniería UCCentro Latinoamericano de Políticas Económicas y Sociales, CLAPES UC
Ing. Civil UC. MSc. y Ph.D. U. de Texas (EE.UU.). Exministro de Minería y Obras Públicas. Profesor Titular Facultad de Ingeniería UC
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