25 de agosto del 2026
En un contexto de déficit fiscal, el país podría pagar más en intereses:
Chile podría pagar más por endeudarse, debido al alza en los bonos de Estados Unidos
La deuda soberana de Chile podría volverse más cara, debido a las mayores tasas que está pagando Estados Unidos.
La tasa de los bonos del Tesoro de Estados Unidos de largo plazo ha subido marcadamente durante este año. Mientras a principios de 2026 los bonos a diez años tenían una tasa cercana a 4,1%, ayer escaló a 4,7%. Una mayor tasa implica que los inversionistas reciben un mayor retorno por prestarle dinero a Estados Unidos.
En general, la deuda soberana de Estados Unidos es la de menor precio, debido al bajo riesgo de que el país incumpla su pago. Maximiliano Gré, financial advisor manager de Betterplan, explica que cuando la tasa de la deuda soberana de Estados Unidos sube, tienden a subir las tasas de todos los países. Debido al bajo riesgo de Estados Unidos, una tasa mayor es más atractiva para los inversionistas, quienes prefieren entonces invertir en ese país que en otros que pueden tener un mayor riesgo. Este efecto hace que los otros países deban ofrecer tasas más atractivas (es decir, un financiamiento más caro) para poder endeudarse.
"Estados Unidos es una referencia, es la tasa libre de riesgo de referencia mundial. Entonces, cuando suben esas tasas, esa base sube para todas las siguientes tasas de los distintos países. Ya eso se está viendo en Alemania, en Francia, Inglaterra", indica Gré.
¿Qué implica para la deuda de Chile?
En este contexto, a Chile le sale más caro endeudarse. "Chile es una economía abierta, integrada a los mercados financieros globales. Las tasas de interés más altas en Estados Unidos o en el resto del mundo se traducen también en tasas de interés más altas en Chile. Por lo tanto, eso efectivamente encarece el costo de la deuda pública y privada de largo plazo", dice Hermann González, coordinador Macroeconómico de CLAPES UC.
Un efecto: aumenta el gasto en intereses y las nuevas emisiones de deuda soberana. "El país todavía tiene déficit fiscal y tiene que financiar esos déficits con emisión de deuda. Naturalmente que este shock a las tasas encarece el financiamiento del Estado", señala González.
En estos episodios, los países pueden mitigar el impacto del alza de tasas de largo plazo al emitir deuda con un plazo más acotado o cambiar la moneda de financiamiento, explica el economista.
El mercado financiero chileno
El alza de las tasas de los bonos estadounidenses no solo repercute en la deuda soberana chilena, que debe pagarse mediante el Presupuesto, sino también sobre el mercado financiero en general.
"Niveles de tasas más elevados generan condiciones financieras más restrictivas. Es decir, aumenta el costo de financiamiento de la economía, lo que termina afectando negativamente tanto al consumo como a la inversión. En el caso del consumo, los créditos se vuelven más caros, reduciendo el incentivo y la capacidad de los hogares para endeudarse. Por el lado de la inversión, un mayor costo de financiamiento hace que algunos proyectos sean menos rentables o incluso dejen de ser viables", dice Francisco Esquivel Bruce, gerente de Portafolios Globales de LarrainVial Estrategia.
Así, la tasa de la deuda de Estados Unidos termina repercutiendo en toda la economía chilena. "Tasas más elevadas aumentan el costo de financiamiento, reducen el atractivo de endeudarse e invertir y, finalmente, tienden a moderar la demanda agregada y el crecimiento económico", asegura.
Hipotecarios y el fondo E
Los dos instrumentos financieros que se ven más afectados son los créditos hipotecarios, debido a que también son deuda a largo plazo, y la renta fija. El impacto sobre la renta fija, a su vez, tiende a mermar la rentabilidad de los fondos de pensiones más conservadores (como el E), que tienen una mayor composición de este tipo de instrumentos, explica González.
"En el corto plazo, una mayor tasa en los bonos largos de EE.UU. empuja al alza los costos de financiamiento del resto del mundo, tanto para soberanos como para empresas, lo que podría traducirse en un mayor nivel de tasas a plazos más largos, tales como los créditos hipotecarios", señala Gabriel Correa, economista sénior de la ABIF. En un plazo mayor, las alzas de las tasas tienden a fortalecer el dólar, y por lo tanto, depreciar el peso chileno. Al valer menos el peso, se "encarece el valor de los productos importados y aumenta la inflación", indica Correa. "En ambos casos, el aumento del costo de financiamiento de los bancos podría reflejarse en un estrechamiento de las condiciones de crédito, en un contexto en el que la demanda se encuentra aún restringida y los volúmenes de crédito no dan cuenta de un repunte", agrega.
Fuente: El Mercurio - Cuerpo B, Página 2.
