1. Iniciokeyboard_arrow_right
  2. En los medioskeyboard_arrow_right
  3. Caída del Fondo E: Bank of America y Société Générale son los principales bancos con los que las AFP anotaron pérdidas en derivados

Caída del Fondo E: Bank of America y Société Générale son los principales bancos con los que las AFP anotaron pérdidas en derivados

19 de octubre del 2026


Caída del Fondo E: Bank of America y Société Générale son los principales bancos con los que las AFP anotaron pérdidas en derivados

Caída del Fondo E: Bank of America y Société Générale son los principales bancos con los que las AFP anotaron pérdidas en derivados

  • El fondo reporta entre enero y septiembre una caída de 10%, en un escenario donde el alza de tasas impactó el retorno de la renta fija. La situación se agravó con el uso de instrumentos derivados.

Los instrumentos derivados son contratos que permiten fijar un precio a futuro. Usualmente son usados como cobertura por empresas exportadores que no quieren exponerse a variaciones en precios, por ejemplo, del dólar, por lo que deciden pactar con un banco un valor futuro de la divisa.

Sin embargo, también son utilizados por grandes inversionistas como una estrategia de inversión que permite maximizar ganancias, aunque en caso de pérdidas éstas se profundizan. Eso es lo que se conoció la semana pasada cuando estalló la polémica por las fuertes pérdidas del fondo E, el menos riesgoso de las AFP.

Según el último reporte de la Superintendencia de Pensiones, el fondo E rentó -4,92% en septiembre, acumulando en el año una caída de 10,39% en términos reales.

En términos de contribución a la rentabilidad, la de los instrumentos nacionales fue de -1,3%, donde la renta fija nacional perdió 1,23%, en tanto los instrumentos extranjeros cayeron 3,59%.

El fondo E invierte un 86,4% en el país, equivalente a US$17.341 millones, pero parte relevante de las pérdidas del fondo E se explicaron por una estrategia de derivados por parte de las AFP.

Según datos del regulador, para septiembre, la posición de las gestoras en swap extranjeros de moneda alcanzaba -US$7.735 millones, mientras que para el mismo mes de 2025 la exposición era de US$1.348,49 millones. Es decir, pasó de positivo a negativo.

Dicha posición en el fondo E llegó a -US$899,72 millones en septiembre de este año, versus los US$301,5 millones del mismo mes de 2025.

En total, las posiciones a septiembre fueron tomadas con 15 entidades financieras, entre las cuales las mayores están con el banco norteamericano Bank of America con -US$1.375,74, y con los franceses Société Générale (-US$.1270,3 millones) y BNP Paribas (-US$1.137,17 millones).

Con una posición de -US$940,96 millones también está la entidad inglesa Barclays, seguido del alemán Deutsche Bank (-US$543 millones), y el también británico Standard Chartered (-US$459,15 millones).

“Simplemente llamas al banco y dices que quieres hacer un swap de tasas, pactan las condiciones con o sin colaterales, y se firma el contrato. La mayoría de las veces la apuesta inversa la tiene otro inversionista”, explica una fuente del mercado de renta fija, quien explica cómo se contrata un derivado.

La duración de la cartera

Un contexto de baja de tasas, como ocurría en el mundo hasta antes del conflicto en Irán, implicaba que se produciría una ganancia de capital para los bonos, pues al disminuir los tipos, los papeles ven un incremento en sus precios ante una mayor demanda por la simple razón de que los bonos futuros se colocarán a menores tasas. Con ese telón de fondo, las AFP incrementaron su exposición a las tasas mediante derivados.

Un reconocido inversionista del sector lo explica así: “Lo que hicieron fue cambiar tasa flotante instrumentos cuyos rendimientos los dicta el mercadopor fija. En la práctica, alargaron la duración de las carteras sin vender las posiciones que tenían. El tema de los derivados es más que todo ruido, no es nada extraordinario, la decisión mala no fueron los derivados, sino alargar la duración de las carteras”.

A nivel global, los derivados son instrumentos ampliamente utilizados. Según Isda (Asociación Internacional de Swaps y Derivados), para diciembre del año pasado el valor de los derivados OTC (fuera de bolsa, por sus siglas en inglés) alcanzaba los US$$844,6 billones, equivalente a siete veces el PIB del mundo. Los derivados de tasas representaban el 79% del total, con US$$669,5 billones.

No obstante, en el mercado también apuntan que el real problema no fue el uso de los derivados, sino alargar la duración de las carteras.

En una entrevista dada a Pulso, Arturo Cifuentes, investigador de CLAPES UC, señaló que “en un portafolio de bonos debe existir un límite de duración, porque la duración es el riesgo a las tasas. Eso es bastante trivial; no haber tenido eso es un crimen extraordinario, es una falla garrafal. Adicionalmente, si el fondo hubiera tenido también un límite de riesgo a nivel del portafolio, esto no habría pasado”.

En un informe de agosto de este año titulado Consecuencias de una regulación mal pensada: El fondo que triplicó su riesgo en dos décadas, CLAPES UC detalló que “entre 2002 y 2025, el riesgo del Fondo E aumentó de forma sostenida en el tiempo. La causa no es un cambio en los mercados, sino una omisión regulatoria concreta: el marco normativo de la Superintendencia de Pensiones exige requisitos de límites de inversión por clase de activo y de calidad crediticia para los instrumentos de renta fija, pero no impone ningún control sobre su duración”.

En concreto, calcularon que la duración ponderada de la cartera de renta fija había aumentado su duración, es decir el tiempo promedio ponderado que el inversionista tarda en recuperar su inversión a través de sus flujos de efectivo.

Así, en 2009, los cinco fondos de pensiones “partían con duraciones similares y relativamente bajas, todas en torno a 4,5 y 5 años, sin diferencias marcadas entre ellos. Para 2017, esa homogeneidad desaparece: la duración del fondo C se dispara a 9,4 años, la del fondo D a 8,9 años y la del fondo B a 7,4 años, mientras que el fondo E, también la aumenta a 7,2 años”.

“Y en el año 2025, la duración del fondo E muestra un nuevo incremento, de 7,2 años a 10,2 años. En síntesis, el fondo teóricamente más conservador del sistema ha terminado siendo, en términos de duración, el más expuesto a riesgo de tasa de interés para el último periodo”, dice el reporte.

Autor en mención: Arturo Cifuentes

Fuente: La Tercera, Página 2.

Información

editMedio de publicación

Prensa Escrita

faceTipo de contenido

Noticia

styleCategorías

Pensiones
imagen de card

Arturo Cifuentes

Ing. Civil, U. de Chile; Ph.D. en Mecánica Aplicada, Caltech; MBA en Finanzas, NYU https://arturocifuentes.com
searchVer más de este autor
Clapes UC | Centro Latinoamericano de Políticas Económicas y Sociales
Clapes UC
Avenida Libertador Bernardo O'Higgins 440, Piso 13. Santiago de Chile
phone +56 (02) 2354 2224