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Columnas

Esta vez es distinto

Hace diez años Carmen Reinhart y Kenneth Rogoff (R&R), dos economistas norteamericanos, publicaron un estudio sobre los orígenes de las crisis financieras: Esta Vez Es Distinto.  El libro fue universalmente aclamado en su momento. Niall Ferguson lo catalogó como el mejor estudio sobre crisis financieras que se había publicado y Mohamed El-Erian opinó que su lectura era obligatoria para “navegar” crisis futuras.

En términos generales, y a riesgo de simplificar demasiado—una de las conclusiones del libro es que los países caen en default (o entran en crisis) cuando están excesivamente endeudados.  Y cuando la deuda soberana supera el 60% del PIB empieza a afectar las posibilidades de crecimiento del país.  Con la salvedad que los países emergentes están siempre en una situación más precaria dado que no se endeudan en su moneda.  El libro lo compré hace diez años, lo leí, y después me olvidé de él. Lo acabo de revisar solo porque estaba al lado del libro que estaba buscando.

Dos cosas me llamaron la atención.  La primera fue el énfasis excesivo en el cociente deuda/PIB como indicador de la salud económica de un país.  Cualquiera que haya trabajado en el mundo financiero sabe que las deudas se pagan con flujos, y por lo tanto, más relevante que calcular cocientes entre cantidades nocionales es mirar el cociente entre la cantidad que un país necesita para servir la deuda y sus ingresos.  Un ejemplo: Singapur y Alemania tienen un cociente deuda/PIB de 112% y 61% respectivamente. Además, son dos de los pocos países que van quedando con una clasificación crediticia (rating) igual a AAA.  Por otro lado, Cuba y Burkina Faso tienen ambos una deuda cercana al 20% del PIB, y un rating cercano a lo más bajo de la escala, combinado con una situación económica frágil.  El cociente deuda/PIB simplemente no es un buen indicador de salud financiera. Y menos cuando las tasas están bajas.  

Lo segundo que me llamó la atención fue una predicción que R&R hicieron.  Según ellos, un país se gradúa cuando pasa de emergente a desarrollado. ¿Qué países —hace diez años—identificaron como candidatos a graduarse?  Respuesta: Malasia, China, Corea del Sur, Grecia, Chile, Polonia y Portugal.  

Veinte años no es nada dice el tango.  Pero diez es mucho. ¡Como pueden cambiar las cosas en diez años!  Ni Chile ni Grecia se graduaron: Grecia se transformó en un país latinoamericano, y Chile en tragedia griega.  Mejor no hacer predicciones en base a cocientes.