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Columnas

28 Febrero 2020 | Arturo Cifuentes | Pensiones

¿Es peligroso invertir únicamente en Chile?

La premisa más básica en teoría de inversiones (algo que se cubre en todos los cursos de introducción a las finanzas) es la importancia de la diversificación. La razón es simple: ante la incapacidad de predecir el futuro, una medida efectiva para disminuir el riesgo es no poner todos los huevos en el mismo canasto.

Consideremos el caso de un trabajador chileno cuyo mayor –y posiblemente único- activo es su casa. Y supongamos que esta persona no tiene la posibilidad de irse a trabajar a otro país. En síntesis, esta situación describe a la mayoría de los afiliados a una AFP. Esta persona tiene –en términos de teoría de portafolio. Una exposición tremenda a Chile. ¿Es prudente que esta persona tenga la mayoría de sus ahorros previsionales ligados al mercado chileno?

Algunos pensarán: todos los gastos de esta persona son en pesos, ¿dónde está el problema? Esta afirmación es por supuesto incorrecta. Esta persona paga en pesos. Pero los factores que determinan los precios que paga –pensemos en bienes como un automóvil, o en productos importados, como electrodomésticos, o una eventual vacación en el extranjero- dependen del valor relativo del peso chileno con respecto a otras monedas. En este contexto, apostar por el mercado chileno ciento por ciento parece imprudente.

La regulación de los fondos de pensiones le permite al Fondo A (el más riesgoso, al menos en teoría) un máximo de 100% de inversión extranjera, en tanto que el límite para el Fondo E (el más conservador) es 35%. ¿Cuál es el mensaje subliminal detrás de estos guarismos (100% y 35%)? El mensaje es claro: invertir fuera de Chile es más arriesgado. Es la única interpretación razonable de estos límites (mayor para el Fondo A que el E).

En un mercado grande como el de Estados Unidos, un futuro pensionado (que no es más que un inversionista con otro nombre) puede diversificarse adecuadamente sin salir del país. Pero ¿puede un trabajador chileno diversificarse adecuadamente sin tener una exposición grande fuera de Chile? ¿Deberían ser los límites de inversión en el extranjero función del tamaño de la economía donde trabaja el futuro pensionado? Simplemente para poner las cosas en contexto: estos últimos doce meses el IPSA se deterioró un 18%, en tanto que el S&P 500 se apreció un 17%. Esto sin considerar que el peso chileno, en este mismo periodo, perdió un 23% de su valor con relación al dólar. ¿Será tan arriesgado invertir fuera de Chile? ¿Habrá que repensar algunas regulaciones?

Arturo Cifuentes
Investigador Asociado, CLAPES UC