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Columnas

22 Julio 2015 | Rodrigo Cerda | Minería

Cobre: ¿el sueldo de Chile?

Hace ya muchos años que hablamos del cobre como el sueldo de Chile. Y claro, 
para ejemplificar recordemos que en 2006 y 2007 (años en que vimos con mayor 
intensidad nuestro último boom de cobre) la minería era cerca del 20% del 
PIB chileno y que a comienzos de los 70s las exportaciones de cobre 
representaban más del 70% de las exportaciones totales y, tal vez no menos 
importante, en 2006 y 2007 la minería era cerca del 33% de los ingresos 
fiscales. 

En ese escenario la actual caída del precio del cobre, que últimamente se ha 
estado transando cerca de los 2.5 dólares la libra, genera preocupación. 
Obviamente, porque estos 2.5 dólares por libra son mucho menores que los 4.0 
dólares promedio de 2011. 

Estamos en proceso de fin del boom de precios de commodities de la última 
década que no sólo ha afectado al cobre (es cosa de ver qué ha pasado con 
los precios de otros commodities tales como el oro, la harina de pescado, la 
celulosa, entre varios otros) y que requerirá un ajuste de la economía 
chilena hacia una economía menos dependiente del cobre. 

Sin embargo, parte del ajuste ya lo hemos hecho. ¿Por qué? Partamos por el 
precio. El precio real del cobre (es decir ajustado por la inflación 
internacional) promedió en los últimos 50 años cerca de 2.5 dólares la 
libra. En la última década los mayores precios se alcanzaron en 2011 cuando 
el precio real del cobre promedió más de 4 dólares (valorizados en moneda de 
2014), pero desde esa fecha el precio ha ido disminuyendo paulatinamente 
pasando a un 3.7 en 2011, 3.4 en 2012, 3.1 en 2014 y cerca 2.5 en los 
últimos días. De ahí que llevamos ya cerca de cuatros años de caídas 
paulatinas del precio real que por el momento nos está llevando a su 
promedio histórico 

También hemos ido ajustando paulatinamente los ingresos del Fisco 
provenientes de la minería. El peak de ingresos fiscales ocurrió en 2006
cuando representaban cerca de 8.4% del PIB de esa fecha. Sin embargo, ya en 
2010 esta cifra había disminuido a sólo un 4.4% del PIB; a 3% PIB en 2012; y 
a 1.8% del PIB en 2014. Entre 1991 y 2000 (años anteriores al boom del
precio del cobre) la recaudación fiscal por este concepto fluctuaba entre 1% 
y 2% del PIB, por lo que nuevamente ya hemos hecho parte importante del 
camino a un escenario de más normalidad. 

El porcentaje del PIB destinado a minería llegó a un peak de cerca de 20% en 
2006 y 2007. Sin embargo, la importancia de la minería desde esa fecha ha 
ido disminuyendo y llega hoy a cerca del 11% del PIB, lo que es muy similar 
al promedio entre los años 1960 y 2014, por lo que parte importante de la 
excesiva dependencia al cobre también se ha ido disipando en esta dimensión.

Parte del ajuste acerca de esta excesiva dependencia del cobre ya lo hemos 
hecho, esas son las buenas noticias. Las malas noticias es que hay que 
darse cuenta que los años de abundancia por precios y márgenes del cobre ya 
pasaron y por lo tanto, nuestra capacidad de gasto, en especial en el sector 
público, son hoy mucho más limitadas. Dependerán en el futuro mucho más de 
lo que ocurra en el resto de nuestra economía y mucho menos de lo que suceda 
en el sector minero. El sueldo de Chile está entonces cada vez más 
determinado otras fuentes de productividad y cada vez más alejado de las 
fluctuaciones del precio.

http://www.economiaynegocios.cl/noticias/noticias.asp?id=164597del cobre.