cerrar flex-next flex-prev icon-excel icon-facebook icon-flickr-gray icon-flickr icon-fullscreen icon-gal-next icon-gal-prev icon-ham icon-instagram icon-less-blue icon-less icon-linkedin icon-lupa icon-mail icon-menu icon-more-blue icon-more icon-reader icon-share icon-twitter play

Columnas

Premio Nobel de Economía, méritos y mensaje

Abhijit Banerjee, Esther Duflo y Michael Kremer fueron los ganadores del Premio Nobel de Economía 2019. Gracias a ellos y otros economistas —algunos de ellos chilenos— tenemos mayor claridad acerca del comportamiento de los más desposeídos, y de los factores que determinan el éxito o fracaso de las políticas que pretenden ayudarlos. Este conocimiento es un valioso complemento para el crecimiento económico en la lucha contra la pobreza global. La correcta combinación de estos elementos debiera contribuir a erradicar este problema durante las próximas décadas. Educación, salud, vivienda y microfinanzas son algunas de las áreas donde los galardonados han realizado considerables aportes.

A mediados de la década de los 90, Kremer y otros colegas fueron los primeros en utilizar las denominadas “pruebas aleatorias de control”  (RCT, por sus siglas en inglés) —las cuales permiten cuantificar el efecto causal de un programa o intervención mediante la asignación aleatoria de individuos estadísticamente equivalentes a grupos de tratamiento y control— en la economía del desarrollo. El trabajo de Kremer ha sido fundamental para, entre otras cosas, incrementar el acceso a la medicina preventiva de quienes viven en países pobres. Por su parte, Duflo y Banerjee son ampliamente reconocidos por el trabajo que han realizado en el laboratorio Abdul Latif Jameel Poverty Action Lab (J-PAL) —que fundaron junto a Sendhil Mullainathan en 2003, y que cuenta con filiales en Chile y otros países—, el cual ha extendido notablemente el uso de las RCTs en entornos vulnerables. Por ejemplo, en una investigación escrita junto a Rachel Glennerster y Dhruva Kothari, estos autores encuentran que los vacunatorios móviles son un método eficiente para aumentar los índices de inmunización en los segmentos de menores ingresos. 

Al reconocer a Banerjee, Duflo y Kremer, el banco central sueco entrega un importante mensaje: la evidencia debe ser el eje en la formulación e implementación de las políticas públicas, debiendo las ideologías y las ideas preconcebidas quedar relegadas a un segundo plano. Lamentablemente, este valioso postulado parece estar perdiendo fuerza en nuestro país.