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Columnas

Analfabetismo Computacional

La Escuela de Negocios de la Universidad de Columbia acaba de designar un nuevo decano: Costis Maglaras.  En circunstancias normales esta situación no habría concitado mayor atención; las universidades continuamente anuncian estas noticias sin que nadie más allá de sus aulas les preste atención.  Sin embargo, las circunstancias detrás del nombramiento de este decano se apartan de lo normal y han enviado un mensaje interesante.

Primero, Maglaras tiene un doctorado en ingeniería eléctrica.  Y segundo, su especialidad son las de técnicas de optimización y modelos estocásticos aplicados a problemas de planificación y data science.  Es decir, una experiencia profesional más cercana a lo que uno esperaría de un decano de ingeniería que de uno de negocios.

Pero eso no es todo, hace tres años atrás Maglaras fue encargado de examinar el currículo del MBA para ver si los alumnos recibían una formación cuantitativa adecuada.  Su diagnóstico fue negativo, y se decidió ofrecer un curso de Python (un lenguaje de programación).  Esta apuesta arriesgada tuvo frutos: actualmente el curso de Python es uno de los más populares (el año pasado lo tomaron más de 300 alumnos).  Hoy día la oferta de cursos relacionados con técnicas analíticas se ha expandido sustancialmente y va desde cursos de programación en R, hasta cursos demachine learning y data mining analytics. 

Citigroup anunció el año pasado que empezará a requerir que sus analistas sepan Python.  Goldman Sachs y JP Morgan están exigiendo a sus traders y los profesionales de inversiones y finanzas que tengan conocimientos de Python, SQL, C++ o VBA.  ¿Qué significa esto?  En términos simples, que la empleabilidad de un MBA sin capacidades computacionales y analíticas será cada vez menor.

Es probable que en algunos años Python quede obsoleto y otro lenguaje de programación lo sustituya.  Algo así le sucedió al Fortran, por ejemplo, un lenguaje de programación de los años 60, que solo era manejado por ingenieros y científicos, y hoy ha caído en desuso. Lo sustancial es que la nueva habilidad requerida no es saber Python, sino saber programar.  Es decir, hablar el lenguaje de los computadores y de los robots.  En un futuro cercano este no será un requerimiento exigido a los MBAs, sino que a los humanos en general.

Hace 500 años el invento de Gutemberg (la imprenta) dejó en una situación desventajosa a más del 80% de la población europea, pues eran analfabetos.  ¿Estaremos en presencia de una nueva forma de analfabetismo?